Discrepo mucho con la religión , pero al entrar a este lugar manejado por gente católica conocí su dura, aplaudible y hermosa labor. Eran alrededor de 20 poemas, cada uno tenia entre 0 y 3 años; conocí a los seres mas puros y tiernos. Cada uno de ellos mas dulce que el otro, pero con una historia totalmente ajena y no necesariamente agradable que terminó con su llegada al recinto ubicado en la Molina. Su propósito apenas era ser puro y encontrar una familia para sus almas que fueron primera vez descartadas por sus originales papás. Mi propósito aquel dia era llevarles algo de alegría y una que otra sonrisa, debo confesar que fue la tarea mas difícil que jamas enfretase puesto que instantáneamente me vi invadido por mil sentimientos y me vi triste, decepcionado del mundo, apagado y lo peor... derrotado; pero cuando abrí los ojos ellos ya estaban jugando uno con el otro riendo y compartiendo con algunos eventuales juguetes regalados. Vi en todos esos pequeños ojos un extraordinario sentimiento. Lo mas retador , ellos dicen "papá" a cualqier hombre que va a visitarlos y cuando escuché eso mis huesos se enfriaron y mis manos se quebraron, hoy quiero sentirme un niño feliz y ser como alguno de ellos, Gracias.